lunes, 21 de mayo de 2018

CABEZO DE LAS CRUCES


Reto conseguido. El segundo pico más alto de la provincia de Castellón ya cuenta con la visita de Sendeando. Salimos de Cortes de Arenoso por el camino del cementerio y la ermita de Santa Bárbara (980m). La población estaba muy animada esperando la visita del President de la Generalitat, Ximo Puig. En esta primera parte del recorrido el paisaje, salpicado de Masías, dominan las carrascas, enebros y algunos ejemplares de robles. Al pasar cerca de la Masía de los Morrones y la Fuente del Berro podemos contemplar el área arqueológica de los Morrones. Junto al imponente Mas de la Laguna hacemos una pequeña parada. Ya nos empieza a acompañar la lluvia que, en muchos momentos, nos irá acompañando. 

A partir de la Masía de la Bailesa el terreno se va poniendo serio y nos recuerda que este pico hay que ganárselo. Subimos por el Barranco de las Cruces hasta la Masía del mismo nombre para ir en busca del Corral Nuevo. Este es el collado inmediato a la cima. En esta última parte del recorrido la tormenta ya empieza a ponerse seria. Desde la cumbre del Cabezo de las Cruces (1.710m) podemos disfrutar de las vistas hacia la comarca de Gúdar y, mas allá, la Sierra de Javalambre. La parte de Castellón se encuentra bajo la lluvia y no podemos disfrutar del Penyagolosa y su entorno. 

Nos ponemos en marcha. El paisaje se ha transformado en los característicos bosques de pinos de esta zona. Incluso el agua de lluvia se transforma en algo más sólido. Lluvia, granizo, truenos… qué más podemos pedir. Ya sabemos que siempre llueve cuando no hay colegio.

Cuando pasamos junto al Corral de la Contienda se acaba la bajada y de nuevo hay que subir hacia la Peñacalva. La lluvia nos da un respiro y podemos llegar tranquilamente a la carretera de Nogueruelas a Linares de Mora donde nos espera el bus. Casi secos por fuera hay que ir rápidos al avituallamiento en Nogueruelas. Pero eso es otra historia. Fotos de Sendeando AQUÍ.

En esta ocasión el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fue para Julia H. Les va a dar mucha caña, seguro.

lunes, 14 de mayo de 2018

ATZENETA DEL MAESTRAT


Recorrido por diferentes lugares de interés de Atzeneta del Maestrat y su vecina Llucena. Históricamente tierras de frontera entre las propiedades de la Orden de Montesa y de los Urrea, hoy pertenecen a la comarca de l’Alcalatén. Desde la ermita del Loreto salimos de la población junto al Barranc de l’Aigua Nova. El camino gana altitud hasta llegar a un pequeño bosque de carrascas donde se inicia el cuidado Camí del Bosquet. Un buen ejemplo del paisaje del Maestrat: muros de Pedra en Sec, bancales con cultivos de secano, olivos centenarios, viejos ejemplares de carrascas… Tierras que aúnan la delicadeza del jardinero y el trabajo esforzado del agricultor.

Tras salvar el Barranc del Gorg continuamos hacia la zona de mayor altitud del recorrido para disfrutar de las vistas. Pasamos junto al Mas de la Teulería, Les llomes, el Mas de Remíssio y, de camino a la Font de la Torre, ya vemos la Ermita de Sant Miquel de Torrocelles. Es día de celebración y hay misa en la ermita, suena la campana y la paella popular está en marcha. En nuestro caso tomamos el camino que desciende al barranco para continuar el recorrido.

El Barranc de Sant Miquel une esta ermita con la de Sant Joan. Lo que en la actualidad son ermitas, fueron castillos defensivos de las diferentes propiedades. Pasamos junto a les Roques de la Pallissera y el Mas del mismo nombre para llegar al Castell d’Azeneta. Visitamos el interior y junto a la pinada contigua paramos a comer. Después recorremos los llamados Tolls del Castell. En ese punto se une el Barranc de la Vall y se convierte en la Rambla del Castell. Esta Rambla nos sirve de guía hasta que en el Molí Beltrán tomamos dirección a Atzeneta y terminar nuestra excursión. 

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO, la suerte recayó en el amigo Quino. Muchos kilómetros le esperan. ¡Enhorabuena!

lunes, 23 de abril de 2018

PINO MORO VALDELINARES


Nueva edición de Paisajes Sendeando; nuestro encuentro mensual con el aprendizaje de la riqueza que poseen nuestros montes y la vida que se desarrolla en este entorno privilegiado. En esta ocasión era el pino negro o moro (Pinus Unciata) el gran protagonista y su declaración como arboleda singular por el gobierno de Aragón. De la mano de David, nuestro experto de cabecera, fuimos conociendo los diferentes tipos de pinos que se dan en nuestras latitudes y las especies que viven junto a este tipo de bosques. También pudimos ver antiguas masías que continúan en explotación, caminamos por las antiguas vías de la trashumancia entre muros de piedra en seco y contemplamos el rico patrimonio arquitectónico de estas poblaciones de la Sierra de Gúdar. Tierras hermanas por proximidad y por los muchos lazos que se han ido creando a lo largo de la historia más o menos reciente.

Fue otra de las excursiones de las cuatro estaciones. Salimos pisando nieve en la estación de Valdelinares, llovió cuando bajábamos hacia la Fuente de la Chaparrilla, pasamos algo de calor en el valle y el río Alcalá nos refrescó en este día primaveral. Pudimos también disfrutar de sus edificios cargados de historia. El Santuario de la Virgen de la Vega o del Espino (s. XVIII) y las pinturas murales de la bóveda nos acompañaron a la hora del almuerzo. Comimos junto a la Ermita de San Antón, cercana a las ermitas de San Roque y de Nuestra Señora del Loreto, en las afueras de Alcalá de la Selva. Terminamos en el Humilladero; ese peirón cubierto por un baldaquino que le da un aspecto extraño. Finalmente pudimos recorrer las calles de Mora de Rubielos.

Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

En esta ocasión fue Cristina A. la afortunada en el sorteo de los bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO. Sin palabras nos dejó.

lunes, 16 de abril de 2018

EL MONTCABRER


En el siglo XV el ermitaño Pedro Juan Escuder vivió en la ermita de San Cristòfol, punto de partida de nuestra excursión. Era famoso por sus profecías y seguro que tenía muy claro que el día de ayer iba a ser una jornada casi perfecta para disfrutar de la Serra Mariola y su cumbre principal, el Montcabrer (1.390m). El camino de ascenso por les Huit Piletes, el clásico desde Cocentaina, esexigente pero muy variados. A tramos bucólicos junto a las diferentes fuentes suceden pasos donde hay que ayudarse de las manos. A rincones perfectos para descansar de una manera relajada le siguen miradores de vértigo sobre el valle; con vistas excepcionales desde Aitana al Benicadell.

El Mas de Llópis reúne muchas de estas características; un lugar idílico desde el que observar la naturaleza, pero duro para la vida cotidiana. Allí hicimos una parada para reponer fuerzas y gozar de la buena visibilidad existente. Ya nos quedaba muy poco hasta tomar la parte final de la ascensión y poder disfrutar del techo de la Serra de Mariola. Merece la pena el esfuerzo realizado. La idea era comer en el Mas del Racó Llobet, un sitio tranquilo y al abrigo del cordal del Teix. Apetecía quedarse un buen rato más, pero teníamos que continuar. La bajada hasta Muro es larga. El sendero junto al Barranc de la Crebantá está en perfectas condiciones. Es exigente, pero se encuentra bastante más limpio que en otras ocasiones. Al final rato para refrescarnos y poder charlar sobre lo divino y lo humano. Fotos de Sendeando AQUÍ.

En el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO fue, otra vez, Vicente M. el agraciado. Lo de “otra vez” son palabras textuales. Seguro que les dará mucha caña.

lunes, 5 de marzo de 2018

PLA DE LA CASA

POU DE NEU DEL PLA DE LA CASA
La Serra Serrella tiene innumerables atractivos para dedicarle muchas jornadas de senderismo. Nosotros llevamos ya unas cuantas y siempre nos sorprende algún recodo, algún detalle no visto con anterioridad, una luz diferente... En esta última visita has ido la lluvia la que le ha dado un toque diferente. En otras ocasiones fue la nieve, el potente sol mediterráneo, el otoño... La lluvia, y la niebla que le acompañó, han jugado con nosotros esta vez. Hay que decir que fue benévola. Nos mostró su lado más amable e incluso contribuyó de manera positiva en el devenir de la jornada.

Nada más salir de Quatretondeta ya nos encontramos con La Carrasca de la tía Sofía, árbol monumental. Poco a poco los canchales se apoderan del territorio que pierden los cultivos de secano y parecen la alfombra sobre la que caminan Els Frares, les agulles. Esas formaciones de roca caliza joven que son uno de los emblemas de esta Sierra. En realidad es un caos de agujas, cuevas, hendiduras, recovecos y roca desprendida. Continuamos por el estrecho sendero hasta la Font Roja, en la cabecera del Barranc Fondo. Queda un pequeño esfuerzo, no será el último, hasta el Coll de Borrell. Pese a las nubes todavía divisamos perfectamente Guadalest y su pantano; al fon el mar.Aquí ya empieza a acompañarnos la lluvia. Un último repecho y llegamos al Pla de la Casa. La temperatura ha bajado y hacemos unas fotos y rápidamente subimos a la cruz que señala el techo de Serrella; el Pla de la Casa (1.387m)

Rápidamente iniciamos el descenso hacia el collado en busca del Barranc Fondo y la Font de Cuqueiro situada en su cabecera. A nuestra izquierda la Cova de Bernat. Seguimos el sendero que nos lleva poco a poco del barranco a las tierras de cultivo. Los almendros en flor son el preludio de nuestra llegada a Fageca. Decidimos que el lavadero de la Font de l'Esperit Sant es un buen sitio para comer y reponer fuerzas. Fotos de Sendeando AQUÍ.

Como siempre hicimos el sorteo de dos bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO. Como se portó muy bien el grupo, también sorteamos un tubular Sendeando de la nueva hornada. ¿No lo tienes todavía?

viernes, 2 de marzo de 2018

MONTESA - ENGUERA

CASTILLO DE MONTESA
El binomio cultura - senderismo parece cada vez más necesario. Junto al plano deportivo que también existe, el cultural, el conocimiento del país, complementa perfectamente la actividad. En esta ocasión había muchos ingredientes en la cazuela. Junto con el yacimiento íbero de Enguera construíamos el triángulo cuyos otros vértices están en La Bastida de Les Alcusses y en el Castellar de Meca, visitados con anterioridad. Por otra parte y a corta distancia visitamos el Castillo de Montesa y el de la Encomienda de Enguera. Muy próximos entre sí pero ligados a diferentes órdenes militares e incluso Reinos. Además teníamos la oportunidad de caminar por las dos vertientes de la Sierra. Una de ellas desprovista de arbolado y la otra, la de Enguera, frondosa y accidentada.

De la mano de Tomeu, técnico municipal, visitamos la Almazara y el Castillo de Montesa. Fuimos conociendo las dos realidades, militar y religiosa, que confluían dentro de sus muros. Las estrecheces de la vida militar y la opulencia de la vida religiosa. Tras el recorrido intramuros, comenzamos la subida hacia el vértice geodésico de La Plana. Pese a la calima, pudimos distinguir muchos puntos singulares de nuestra geografía: el Montdúver, el Castell de Xátiva, Benicadell, Montcabrer, Vallada, el Cupurutxo,... 

A partir de este punto cambiamos hacia la umbría de la Sierra. La desciende con rapidez al inicio para luego continuar a media ladera hasta el desvío de la fuente de Lucena. Giramos hacia un pequeño barranco que nos lleva a una finca con almendros en flor y la parada para comer. Tras el avituallamiento un grupo sube al poblado íbero; perfecto mirador sobre la Canal de Navarrés, con el Caroig presidiendo en valle. Continuamos la marcha hasta el castillo de Enguera y más tarde hacia la población del mismo nombre; fin de nuestro recorrido.

En esta ocasión los bastones telescópicos obsequio de DEPORTES ALVARADO fueron para Paco, el galeno. Los que estuvimos sabemos por qué. Disfrútalos!!!

Fotos de Blanca AQUÍ, de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ.

lunes, 19 de febrero de 2018

TALES - FANZARA

Una de las acciones para fomentar el turismo de interior en la Mancomunidad Espadán – Mijares ha sido la realización y marcaje del sendero GR-333. Ayer realizamos una pequeña parte entre Tales y Fanzara. Buen marcaje, demasiados tramos de asfalto y escasa información. Suponemos que cuando le llegue la homologación se habrán subsanado estos pequeños inconvenientes. Tales se arremolina a los pies de su derruido castillo a orillas del río Veo y a las puertas de la Serra d’Espadà. El trayecto toma dirección Norte por antiguos caminos entre campos de secano y algunos, los más cercanos a la localidad y con buenas comunicaciones, de regadío. Los cítricos se van apoderando de nuestros montes pese a su aparente abandono en muchos lugares. 

Tenemos que salvar Cantallops para pasar al valle que riega el Mijares. Es quizá la parte más atractiva del recorrido que atraviesa una extensa pinada entre antiguos bancales de pedra en sec. Llegamos al Mas de los Canónigos donde realizamos una corta parada para descansar. Pasamos junto a la fuente y, más tarde, por el Corral de los Casales. Seguimos bajando hasta llegar al Barranco de la Muela que no llevará al río Mijares; el riu Millars. Llega la parte más entretenida de la excursión o, por lo menos, la más fresquita. Hay que descalzarse para cruzar el río algo más crecido que de costumbre. Por un agradable camino llegamos a Fanzara a avituallarnos y disfrutar de su Museo Inacabado de Arte Urbano MIAU.

En esta ocasión Anna se llevó el sorteo de los bastones obsequio de DEPORTES ALVARADO. Creemos que le va a dar mucha caña.


Fotos de Ramón AQUÍ y de Sendeando AQUÍ